jueves, 10 de diciembre de 2009

El contrato



El contrato

Tu lo firmas todas as mañanas.

Publicado en 2003 para conmemorar el triste aniversario de los acontecimientos del 11 de septiembre por un anónimo.
ACEPTO
Mis queridos amigos, el 11 de semptiembre marcó el triste aniversario de una catástrofe altamente simbólica para la humanidad.
Sin importar nuestras creencias o nuestras ideas políticas, el sistema puso en marcha en nuestro mundo "libre" un acuerdo tácito de algún tipo de contrato con cada uno de nosotros que a grandes rasgos les expongo:
ACEPTO
1) Acepto la competitividad como base de nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra frustración y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores.
2) Acepto que me humillen o me exploten con la condición de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en la pirámide social.
3) Acepto la exclusión social de los marginados, de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.
4) Acepto remunerar a los bancos para que ellos inviertan mi sueldo a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias (ganancias que servirán para atracar a los países pobres, hecho que acepto implícitamente).
Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, dinero que proviene exclusivamente de los otros clientes.
Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que los cursos bursátiles no se derrumben, en vez de ofrecérsela a los necesitados y de permitir a algunos centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.
6) Acepto que sea ilegal poner fin a tu propia vida rápidamente, en cambio tolero que se haga lentamente inhalando o ingiriendo substancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.
7) Acepto que se haga la guerra para así hacer reingar la paz.
Acepto que en el nombre de la paz el primer gasto de los Estados sea el de defensa.
Entonces acepto que los conflictos sean creados artificialmente para deshacerse del stock de armas y así permitir a la economía mundial seguir avanzando.
8) Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía, aunque es una energía muy costosa y contaminante y estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuito e ilimitado de producir energía.
Acepto que sería nuestra perdición.
9) Acepto que se condene el asesinato de otro ser humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.
10) Acepto que se divida la opinión pública creándonos partidos de derecha y de izquierda que tendrán como pasatiempo la pelea entre ellos haciéndome creer que el sistema está avanzando.
Además acepto toda clase de división posible con tal que esas divisiones me permitan focalizar mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.
11) Acepto que el poder de fabricar opinión pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de negocios no elegidos democráticamente que son totalmente libres de controlar a los Estados, porque estoy convencido del buen uso que harán con él.
12) Acepto que la idea de felicidad se reduzca a la comodidad; el amor al sexo y la libertad a la satisfacción de todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuanto más infeliz soy, más consumo. Cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento de nuestra economía.
13) Acepto que el valor de una persona sea proporcional a su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades, y que sea excluido del sistema si no produce lo suficiente.
14) Acepto que se recompense cómodamente a los jugadores de fútbol y a los actores y mucho menos a los profesores y a los médicos encargados de la educación y de la salud de las futuras generaciones.
15) Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues como somos la civilización más evolucionada del planta (y sin duda del universo) sabemos que la experiencia ni se comparte ni se transmite.
16) Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en el Occidente.
Sé que mantener el miedo en nuestros espíritus solo puede ser beneficioso para nosotros.
17) Acepto que los industriales, militares y jefes de Estado celebren reuniones regularmente para, sin consultarnos, tomar decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta.
18) Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que explícitamente se me avise. Acepto que el cultivo de Organismos Genéticamente Modificados se propague en el mundo entero, permitiendo así a las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, almacenar ganancias considerables y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.
19) Acepto que los bancos internacionales presten dinero a los países que quieren armarse y combatir, y que así elijan los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible con el fin de poder totalmente arrebatar sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.
20) Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos. Considero que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar niños en condiciones humanas y precarias.
En nombre de los derechos humanos y del ciudadano, no tenemos derecho a ejercer injerencia.
21) Estoy de acuerdo en que los políticos pueden ser de honestidad dudosa e incluso a veces corruptos. Creo que esto es normal dada la fuerte presión que enfrentan. Para la mayoría en contra, cero tolerancia debe aplicarse.
22) Acepto que los laboratorios farmacéuticos y los industriales agroalimentarios vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen substancias cancerígenas prohibidas en Occidente.
23) Acepto que el resto del planeta, es decir cuatro mil millones de individuos, puedan pensar de otro modo con la condición de que no venga a expresar sus ideas a nuestra casa, y aún menos a explicar nuestra historia con sus nociones filosóficas primitivas.
24) Acepto la idea de que existen solo dos posibilidades en la naturaleza: cazar o ser cazado. Y si estamos dotados de una consciencia y un lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.
25) Acepto considerar nuestro pasado como una continuación ininterrumplida de conflictos, de conspiraciones políticas y de voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos en el súmmum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos losp ueblos, cmo lo oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.
26) Acepto sin discutir y considero como verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de nuestros orígenes.
Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar millones de años para crear un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.
27) Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la humanidad y la acumulación de riqueza como ralización de la vida humana.
28) Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza.
Acepto la utilización de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si los añaden es porque son útiles e inocuos.
29) Acepto la guerra económica que actúa con rigor sobre el planeta, aunque siento que nos lleva hacia una catástrofe sin precedentes. Acepto esta situación, y supongo que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.
31) Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.
32) ACEPTO NO PLANTEAR NINGUNA CUESTIÓN, CERRAR LOS OJOS SOBRE TODO ESTO Y NO FORMULAR NINGUNA OPOSICIÓN VERDADERA, PORQUE ESTOY DEMASIADO OCUPADO POR MI VIDA Y MIS PREOCUPACIONES.
INCLUSO ACEPTO DEFENDER A MUERTE ESTE CONTRATO SI USTED ME LO PIDE.
33) ACEPTO PUES, EN MI ALMA Y CONCIENCIA Y DEFINITIVAMENTE ESTA MATRIZ TRISTE QUE USTED COLOCA DELANTE DE MIS OJOS PARA ABSTENERME DE VER LA REALIDAD DE LAS COSAS.
Sé que todos ustedes actúan por mi bien y por el de todos, y por eso les doy las gracias.

N/M: Es excelente este video, lo recomiendo rotundamente. Es tan... no sé si puedo decir "revelador" ya que es una realidad que ya conosco desde hace tiempo, sino tan ¡sintético! de lo que es este sistema. Creo que habría que amplificarlo, encuadrarlo y colgarlo en una pared, para no olvidar.

viernes, 23 de octubre de 2009

Chupala Macri

Y seguila chupando.

jueves, 8 de octubre de 2009

Esclavismo, siempre

Últimamente me puse a pensar a cerca de la similitud existente entre el Estado para cada país, y los padres para cada niño. Después de todo, el Estado es como un padre sobreprotector y limitante que impide a su hijos a salir de casa "por su propio bien". Éstos por su parte aceptan esta restricción ya que fueron educados para obedecer, no para cuestionar. De este modo pierden su capacidad para desenvolverse en el mundo exterior a tal punto en que les repele la idea de terminar con el encierro, e incluso pueden llegar a sentir un profundo temor a la libertad y se vuelven antisociales, indiferentes al sufrimiento de cualquier otro ser vivo más que sus amigos y familiares más inmediatos, y por supuesto, desconectados de la realidad ya que sus saberes y entenderes pasan primero por el prisma ideológico creado por sus padres (normalmente diestros conservadores) y por la bendita prensa mediática (por lo que también viven de acuerdo a los intereses empresariales). Los padres se vuelven propietarios, entes autoritarios que tienen como pertenencia a sus hijos, quienes dejan de poseerse a sí mismos, despojados de sus cuerpos y mentes; se vuelven esclavos de sus padres quienes a su vez son esclavos de sus propios padres. Así es como se forma una cadena de la esclavitud en la que nadie se pertenece a sí mismo y vive a merced de los intereses ajenos.

Pureza

A veces me gustaría volver a ese estado de pureza infantil en el que las ideas surgían de manera natural, y no porque me fuesen impuestas de alguna manera. A esa blancura desprovista de cualquier tipo de prejuicios culturales y malas costumbres. Me gustaría regresar a ese constante e inocente cuestionamiento de la vida. Al curioso “¿Por qué?”, no a la exaltación de la autoridad paternal y tampoco a las respuestas mal fundadas de mis maestros y familiares (mucho menos a los “Porque sí”). Desearía dejar atrás a ese mecanismo ideológico en el que prosperan las banderas y las etiquetas, que si bien parten de sentimientos puros y naturales, a veces se desvirtúan y acaban en cosas totalmente antinaturales. No tengo nada en contra de aquellos ideales que me mueven la vida, pero de vez en cuando me siento saturada por aquellas pasiones, y pienso “¡Dios, cuándo era niña todo era mucho más simple!”.

PS: Por eso adoro a los niños y a los animales. Aún no fueron arruinados por la cultura. Al menos no del todo.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Discurso de "El gran dictador"

Aquel discurso conmovedor de "El gran dictador" de Charles Chaplin.

Lo siento.

Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.

Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oirme, les digo: no deseperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.

El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá.

Soldados.

No os entreguéis a eso que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen qué tenéis que hacer, qué decir y qué sentir.

Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquina, con cerebros y corazones de máquina.

Vosotros no sois ganado, no sois máquinas, sois Hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo lo que no aman odian, los que no aman y los inhumanos.

Soldados.

No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. El el capítulo 17 de San Lucas se lee: "El Reino de Dios no está en un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres..." Vosotros los hombres tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravilosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.

Luchemos por el mundo de la razón.

Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

Soldados.

En nombre de la democracia, debemos unirnos todos.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Estar triste

Yo soy tan capaz como cualquiera de sentir solor. A decir verdad soy una persona demasiado sensible y a veces me odio un poquito por eso. Desearía ser más fuerte y que las cosas no me afecten tan fácilmente. Me da vergüenza llorar. No sollozo cuando lo hago, ningún sonido, nada. Debería haber nacido hombre. Creo que es también una cuestión de prioridades. Hay muchas cosas que herirían a la mayoría de las personas, pero a mí no. A veces, incluso, me dan cierta felicidad. Por eso algunas personas piensan que soy un poco rara.
Estoy triste porque no seguí mi propio consejo. Porque me hice ilusiones, conscientemente de que no debía hacerlo. Porque me daba cierto placer hacerlo, pero ahora que se fue todo al carajo, solo quedo yo y la realidad. Y no es que la realidad sea tan mala, sino que había esperado algo mejor.
Odio estar en conflicto con lo que soy y lo que quiero ser. Y odio no tener el apoyo de mi familia, ni de nadie menos yo, para ser lo que deseo ser. Es muy dificil. No me voy a rendir, pero es dificil.
Odio que no crean en mí, que me prejuzguen, que me traten como si fuese una cosita inocente incapaz de pensar por sí misma. Cualquier "idea alocada" que tenga, no viene de mí, sino que me llenaron la cabeza de alguna manera. Y siempre van a relacionar ese "problema" con algo de lo que amo y suelo hacer, de modo que deba dejarlo para "sanarme". Y si me resisto, entonces necesito un psicólogo, o mejor aún, un psiquiatra. Pero, ¿soy yo la que necesita el psicólogo? ¿Soy yo la que tiene que cambiar?
Me siento sola.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Elecciones

No elijas el sexo en lugar del amor,
sino como una celebración de él.
Y no elijas poder sobre, sino poder con.
Y no elijas la fama como un fin en sí misma,
sino como un medio para un fin más elevado.
Y no elijas el éxito a costa de otros,
sino como un instrumento con el cual ayudar a los demás.
Y no elijas el logro a cualquier costo,
sino lograr sin perjudicar a otros,
y que incluso también a ellos les reditúe algún beneficio.
Sigue adelante y elige ser mejor,
pero no mejor que otros,
sino mejor de lo que eras antes.
Sigue adelante y elige tener más,
pero sólo para que tengas más que dar.
Y sí, elige "saber como" y "saber por qué",
de modo que puedas compartir
todo ese conocimiento con otros.